Torcacita Pepe Dominguez Torcacita, tímida y bonita, que en el alero de aquel hogar formaste un nido que se alegraba con el sonido de tu cantar… torcacita, como tú era la mujercita de mi pasión. Me quiso tanto y era tan buena que ningún llanto, ninguna pena dio al corazón… Torcacita, como tú era la mujercita de mi pasión. Pero Dios quiso que aquella estrella que era luz alba y era querella en el celaje de mi ilusión, se me muriera cantando arrullos como los tuyos, ¡Ay!… ¡Cómo se muere mi corazón!.