OJERAS Víctor Martínez Rivas Aunque a nadie le cuenten tus labios rojos del dolor que en tí prenden sus garras fieras lo están diciendo a gritos esas ojeras, azules que circundan tus lindos ojos. Ojeras que parecen dos grandes lilas abiertas en el fondo de tus ojazos, tus profundas ojeras son dos ocasos que Dios puso a la sombra de tus pupilas.